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Marostica, Italia Piazza Castello

Cada dos años,  durante la segunda semana de septiembre, en Marostica se organiza una partida de ajedrez. En lugar de las estatuillas de madera hay personas atavidas como piezas y la plaza de la pequeña ciudad medieval se convierte en damero, cuyo pavimento fue específicamente diseñado para este propósito. La Piazza Castello en Marostica también se llama “Piazza degli Scacchi,” la plaza de los ajedreces.

La historia cuenta que en época medieval, dos jóvenes nobles, Rinaldo D’Angarano y Vieri da Vallanora, se enamoraron locamente de Lionora, la hija del gobernante del lugar. La costumbre de la época requería que el destino de la joven se decidiera mediante un duelo a muerte. Pero el padre no quería enemigos y  tampoco quiere que nadie pierda. Es entonces cuando prohíbe el duelo y propone en su lugar , de manera altamente ingeniosa, una partida de ajedrez. El ganador se convertiría en el esposo de la codiciada Lionor y el perdedor ganaría la mano de su hija más joven, Oldrada.

Por supuesto, la historia no tiene nada que ver con la verdad histórica. Ninguno de los personajes históricos existen, ya que no había ningún juego de ajedrez en la Edad Media en Marostica (Maròstega en  Veneto). Lo que si había  es un escritor y arquitecto, Mario Mirko Vucetich, de Dalmacia, quien se imaginó toda la historia inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo el club local de ajedrez ha decidido que la historia fuese real y cada año organiza un concurso con personas en lugar de piezas de ajedrez en esta plaza muy pintoresca de esta pequeña ciudad del norte de Italia.