Una de las más grandes de España, la Plaza Mayor de Valladolid, tiene una forma perfectamente rectangular, con una longitud de 122 metros y una anchura de 82 metros, dimensiones que establecen una proporción de 3 a 2. Es la primera plaza de este tipo construida en España, cerrada y con un plano regular. Será el modelo a seguir por la plaza Mayor de Madrid, construida en 1617, y la de Salamanca, construida en 1729, donde los patrones arquitectónicos y urbanos establecidos por la Plaza Mayor de Valladolid alcanzan la perfección arquitectónica. Según el modelo vallisoletano, se construyeron posteriormente una larga serie de otras plazas en España y América del Sur.
El 21 de septiembre de 1561, un gran incendio envuelve la ciudad de Valladolid y quema durante tres días sus casas, iglesias y mercados. La desgracia que sufre la ciudad es una excelente oportunidad para implementar nuevas ideas urbanas. El proyecto de la nueva plaza seguirá los principios del equilibrio y la simetría renacentista.
La plaza está pensada como un espacio rectangular cerrado, completamente diáfano en el medio, al que se accede a través de los pórticos. El arquitecto Francisco de Salamanca diseña fachadas idénticas, en espejo, que muestran un impactante fenómeno de simetría arquitectónica.







