Piran, Eslovenia, Tartinijev trg

Giuseppe Tartini, el autor del conocido Il trillo del diavolo, nació en esta ciudad llamada antiguamente Pirano que formaba parte de la República de Venecia. La plaza de Pirano lleva su nombre y la casa del compositor está en un lateral del mercado, excepto que el lugar era bastante diferente en su época. La Plaza Tartini fue al principio un muelle para las embarcaciones que pescaban en las aguas del Adriático emplazado fuera de las murallas de la ciudad. Con el tiempo, los embarcaderos comienzan a bordearse por palacios y hermosos edificios con un rol administrativo. A medida que el lugar gana importancia, las autoridades deciden en 1894 desecar la bahía y construir un mercado en el verdadero sentido de la palabra. Dos años más tarde se inaugura en la plaza la estatua de Tartini, concebida como punto focal. La plaza, dominada por la Iglesia San Jorge en una colina y con un campanario idéntico al de Venecia, es un espacio armonioso y muy vivo con una excelente equilibrio de forma y proporciones.

Ljubljana, Eslovenia, Prešernov trg, Mestni trg

Prešernov trg ha sido desde sus inicios un simple cruce de caminos a la entrada de la ciudad medieval, donde se construyó en 1646 un monasterio franciscano que todavía hoy existe. En el siglo XIX la encrucijada se pavimenta y pasa a asimilarse a un mercado urbano. El final del mismo siglo trae una transformación radical, ya que después del terremoto de 1895, el lugar de las casas antiguas lo ocupan las residencias neoclásicas y luego la Sezession. En 1980, el arquitecto esloveno Edvard Ravnikar realiza el diseño circular actual del pavimento, dando al mercado una nota muy especial: un sol sobre fondo de granito con rayos de mármol macedonio de Prilep. Tromostovje, un puente triple sobre el río Ljubljanica, conecta la actual plaza a través de la calle Stritarjeva con la plaza antigua, al pie de la colina donde se encuentra el castillo, en las inmediaciones de la catedral. La plaza de la ciudad, Mestni trg, está dominada por una fuente de 1751. Las dos plazas, aunque no fueron pensadas para estar juntas y cada una es el resultado de una remodelación posterior, conforman un conjunto urbano inesperadamente coherente y muy plástico.

Telč, República Checa, Náměstí Zachariáše z Hradce

Fundada en 1354 en el interior de un denso bosque situado en la encrucijada de dos caminos, en la frontera de Moravia, Bohemia y Austria, Telč, o Teltsch alemán, que desafortunadamente padece un gran incendio dos siglos más tarde que prácticamente la devasta por completo. La ciudad se reconstruye rápidamente, siguiendo la vetusta planificación, pero con profundos cambios en la evolución de los estilos y las técnicas constructivas. El castillo gótico se reconstruye en estilo renacentista y los hogares de la plaza  son sustituidas en el siglo XVIII por otras de estilo rococó o barroco. El arco medieval de estilo gótico en la planta baja permanece afortunadamente sin cambios y une todas las casas de la plaza. Posteriormente se construyen dos iglesias y una columna de la peste, flanqueada por dos fuentes, dedicada a San Juan Nepomuceno. Es ya hacia el final del siglo XVIII cunado la historia de repente se detiene en Telč, su época de gloria y desarrollo económico termina súbitamente. La ciudad,  llega hoy en días sin modificaciones desde aquel preciso instante en el tiempo, no viéndose afectada por la industrialización junto con la estética de los bloques socialistas que  parece sacada directamente de un libro de cuentos populares. El mapa de la ciudad es prácticamente sinónimo de la plaza triangular y un paso más allá , sus calles nos conducen a los campos amarillos de colza de las colinas de Bohemia.

Štramberk, República Checa, Náměstí

Como en muchos otros lugares pequeños, no muy concurridos, la plaza se llama simplemente Plaza, Náměstí, en checo. Štramberk es otro ejemplo dónde la ciudad es lo mismo que su plaza. Además de la fila de casas que definen su perímetro, sólo se agregan dos o tres calles al mapa urbano. Una torre cilíndrica, llamada Trúba, encaramada en la colina boscosa de los alrededores y los restos de un castillo sobre el cual poco se sabe, domina el asentamiento.

Todo el conjunto parece una decoración de cuento, desde los bosques, el castillo, la plaza y hasta un gran número de casas de madera de los siglos XVIII y XIX que se agregan al patrimonio arquitectónico. La región de Štramberk se llama Valašsko, nombre de la población que ha llegado a estos territorios en las sucesivas olas migratorias desde Rumania, concretamente de los Cárpatos, en Transilvania, y tal vez desde Bucovina. Aunque durante el largo camino el lenguaje valaco se perdió y éstos se eslavizaron, han permanecido vivas algunas costumbres y se han transmitido las técnicas de construcción tradicionales adaptadas por los artesanos locales, checos o alemanes. Las casas de madera recuerdan claramente la arquitectura rumana de madera de Transilvania. En Štramberk se ha conservado la mayor cantidad de casas de madera de estilo valaco convirtiéndose hoy en una interesante reserva arquitectónica.

 La plaza está relacionada con la fabricación de algunos pasteles locales llamados “orejas de Štramberk” que sólo pueden realizarse aquí por ley. Se llaman así por la semejanza que tienen con las orejas cortadas a modo de trofeo de tártaros que los soldados checos tomaron como prisioneros durante las incursiones de este pueblo que incluso llegaron hasta aquí en sus razzias.

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